
El cuerpo no está roto: entender el dolor desde el movimiento
Muchas personas viven con dolor pensando que su cuerpo ha fallado.
Espalda, rodilla, cuello o cadera se convierten en “el problema”.
Pero el dolor rara vez aparece por casualidad.
En la mayoría de casos, es la consecuencia de cómo el cuerpo se organiza frente a la gravedad y el movimiento.
El dolor no siempre significa daño
El dolor es una señal, no un diagnóstico.
Puede aparecer sin que exista una lesión estructural grave.
Muy a menudo el cuerpo duele porque:
- se mueve siempre igual
- ha perdido opciones de movimiento
- está sometido a fuerzas repetidas de tensión o compresión
El cuerpo no está roto: está sobrecargado.
Movimiento, postura y gravedad
Vivimos bajo la fuerza de la gravedad todo el tiempo.
Si la postura y el movimiento no se adaptan bien a esa carga, ciertas zonas empiezan a asumir más trabajo del que les corresponde.
El dolor aparece como una estrategia de protección.
Reeducar en lugar de corregir
Reeducar el movimiento no consiste en “arreglar” el cuerpo, sino en:
- devolver opciones
- repartir mejor las cargas
- reorganizar el movimiento
Cuando el cuerpo se mueve mejor, el dolor pierde sentido.
Conclusión
El cuerpo no está roto.
Necesita información diferente a través del movimiento.
Entender esto cambia por completo la forma de entrenar y de tratar el dolor.